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Por Damaris Sánchez Santiago
(Consejera Profesional, Lic. #1180)
Muchas son las personas que
día a día sienten que sus fuerzas físicas, emocionales y aun
espirituales se van agotando de tal forma que no pueden sostener
ni manejar bien su casa. ¿Qué hago? Se me cae la casa.
En el II libro de Reyes Cáp. 4 ver. 1 al 7 se nos presenta una
mujer viuda que cuando sintió que perdería lo único que le
quedaba en su casa saco fuerzas para moverse al lugar y persona
perfecta que la ayudarían. Ella declaro lo que tenían en su casa
y obtuvo, fuerzas e ideas para hacer las tareas necesarias para
recuperar y mantener su casa en pie. ¿A quien le estas
declarando lo que tienes en casa?
Para declarar lo que tienes en casa necesitas:
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Un buen consejero.
Jesucristo no solo es tu salvador y sanador, también es tu
consejero. Declárale a El todo lo que tienes en casa sin
reservas, sin temor, sin pena, con mucha honestidad. Te
garantizo que recibirás fuerzas nuevas, herramientas y
estrategias para seguir mejorando tu casa.
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Refugiarte en la palabra
de Dios: Lee la Biblia y aprópiate de todas las propuestas
que tiene para Tu Casa.
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Congregarte: Es
necesario tener un lugar de refugio espiritual.
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Atreverse: A
buscar ayuda profesional.
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