|
!Ejercítate
Para La Guerra!
(por: Hna. Rosa Vargas)
(Efesios 6:10-18)
Corno sabernos, desde que aceptamos al Señor
entramos en una guerra espiritual. Esta no deja
de ser porque uno no quiera aceptarlo o porque
se haga el desentendido. De hecho, el que está
en medio de una guerra, o pelea (hace algo al
respecto) o se esconde. Pero en la armadura
que se nos provee no se nos da nada para cubrir
la espalda, porque a nosotros el Señor no nos
manda a escondernos sino a pelear.
Todos ministramos al Señor de una manera u otra:
unos predican, otros evangelizan, enseñan, cantan,
ayudan, o tocan instrumentos, para esto se necesita
unción y poder de Dios. Porque cuando usted
ministra al Señor en lo que sea, usted está
peleando una batalla.
Como en toda guerra: tenernos un capitán (el
Señor), un plan estratégico (la Palabra), unos
enemigos (el diablo, el mundo y la carne), unas
armas para luchar contra ellos y también unos
ejercicios. En Efesios 6 dice que para esta
guerra hay que ejercitarse orando y velando.
Estos ejercicios son vitales para garantizarnos
la victoria en esta guerra - Sabia usted esto?
Corno todo soldado, tenernos que ejercitarnos
todos los días de nuestra vida para estar firmes
hasta que acabe todo.
Cómo vamos a recibir instrucciones correctas
sin comunicarnos con nuestro capitán, con el
que dirige el batallón? No podremos vencer en
esta guerra, que es espiritual, sin la dirección
del Señor. En Efesios 6:10 se nos exhorta a
fortalecernos en el Señor y en el poder de su
fuerza. La oración no es un arma en si, sino
es parte de la batalla misma. El orar en todo
tiempo es como llevar más municiones de las
necesarias a la guerra. Puede ser que pesen
mucho pero nunca estarán de más. Mientras mas
nos meternos en oración, más recia será la batalla.
Pero mas gloriosas las victorias
Hay que también velar. La vigilancia es muy
importante en la vida del soldado. Un soldado
que está en vela, no podrá ser sorprendido fácilmente.
El creyente que está en continua vigilancia
podrá identificar cuando sus enemigos están
planificando un ataque y podrá rápidamente contra-atacar.
El Señor mismo nos habla sobre la importancia
de estar alerta (Lucas 21:34-36). Si todo está
tranquilo en su vida ahora, ore y vele- prepárese
porque sus enemigos están tramando al próximo
ataque.
Las armas que se nos provén no fallan porque
son poderosas en Dios para la destrucción de
fortalezas (2 Corintios 10:3-4). Pero si el
soldado no sabe usarlas en vano las tiene a
su disposición.
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para
que podáis resistir en el día malo y habiendo
acabado todo, estad firmes.
Envíanos tus
reflexiones a:
reflexiones@idpsanturce.org
|